Las organizaciones de agricultores y cooperativas consideran insuficientes las garantías para preservar la estructura, autonomía y carácter común de la PAC.
La presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea ha presentado su propuesta de marco de negociación para el próximo presupuesto plurianual de la UE, un planteamiento que ha suscitado el rechazo de las organizaciones agrarias y cooperativas agroalimentarias europeas. Estas entidades consideran que el documento mantiene los recortes presupuestarios previstos y no ofrece garantías suficientes para preservar la estructura, autonomía y carácter común de la Política Agraria Común (PAC).
La propuesta llega después de dos años de movilizaciones del sector agrario europeo, durante los cuales agricultores y cooperativas han expresado reiteradamente su preocupación por las consecuencias de la reforma presupuestaria planteada inicialmente por la Comisión Europea. Las protestas, celebradas tanto en Bruselas como en distintas capitales nacionales, han tenido entre sus principales reivindicaciones el mantenimiento de una PAC común, con autonomía y recursos suficientes para afrontar los desafíos del sector.
Las organizaciones recuerdan que la agricultura europea atraviesa un periodo de dificultades marcado por las crisis climáticas, geopolíticas y económicas, al tiempo que aumentan las exigencias normativas y los compromisos que deben asumir las explotaciones. En este contexto, cuestionan que la propuesta del Consejo mantenga una reducción superior al 20 % del presupuesto de la PAC, en línea con el planteamiento inicial de la Comisión Europea y sin contemplar el efecto acumulado de la inflación.
También han expresado su preocupación por la reducción propuesta de los recursos destinados a la red de seguridad Unity Safety Net, en un escenario de creciente incertidumbre para el sector.
Otro de los aspectos cuestionados es la ausencia de garantías para que los recursos adicionales que podrían movilizarse a partir de las iniciativas planteadas por la presidenta de la Comisión Europea en dos comunicaciones dirigidas a los Estados miembros se destinen efectivamente a la agricultura. Según las organizaciones, la propuesta desaprovecha la oportunidad de reservar estos fondos específicamente para el sector, ya que su asignación quedaría a discreción de los gobiernos nacionales.
A juicio de las entidades agrarias y cooperativas, esta falta de compromisos vinculantes podría comprometer la financiación de la PAC y debilitar su carácter común, al aumentar las diferencias entre Estados miembros en función de sus decisiones presupuestarias.
Las organizaciones consideran que los recortes responden a una decisión política que tendría consecuencias para la competitividad de la agricultura europea, la cohesión de la política agraria y el funcionamiento del mercado único. En este sentido, advierten de que una mayor fragmentación de la PAC podría alejarla de los principios de integración y cooperación recogidos en los Tratados de la Unión Europea.
El sector también vincula este debate con las prioridades estratégicas de la UE, en un momento en el que la defensa y la seguridad han adquirido un protagonismo creciente en la agenda comunitaria. Las organizaciones defienden que la producción agroalimentaria y la seguridad alimentaria deben considerarse igualmente elementos esenciales de la autonomía estratégica europea.
Asimismo, hacen referencia a los resultados del último Eurobarómetro, que sitúan el coste de la vida y, especialmente, el precio de los alimentos entre las principales preocupaciones de la ciudadanía europea. En este contexto, sostienen que una reducción de los recursos de la PAC podría incrementar las dificultades del sector productor y contribuir a una mayor presión sobre los precios alimentarios.
Las decisiones relativas al próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) y al futuro de la PAC tendrán, según las organizaciones, consecuencias a largo plazo sobre la capacidad productiva de la agricultura europea, la seguridad alimentaria y la autonomía estratégica de la Unión.
El debate presupuestario coincide con la celebración esta semana del XII Congreso de Agricultores Europeos en Estocolmo, donde representantes del sector analizarán la propuesta y estudiarán posibles actuaciones conjuntas. Paralelamente, los jefes de Estado o de Gobierno de la UE se reunirán en Bruselas para abordar las futuras prioridades comunitarias.
Ante este escenario, las organizaciones agrarias y cooperativas europeas han reiterado su petición a los Estados miembros para que revisen el planteamiento presupuestario y garanticen una financiación suficiente para la PAC. Asimismo, han anunciado que aprovecharán el encuentro de Estocolmo para evaluar las consecuencias de la propuesta y definir una respuesta colectiva en defensa del presupuesto, la autonomía y el carácter común de la política agraria europea.


